No todo se resuelve fortaleciendo

Actualizado: 7 sept
Cuando aparece una pérdida de orina, sensación de peso, dolor pélvico o dificultad durante la función sexual, es común pensar que la solución consiste en fortalecer. Sin embargo, el síntoma por sí solo no indica qué necesita el suelo pélvico.
Fortalecer no es siempre el primer paso.
Algunas personas pueden necesitar mejorar fuerza o resistencia. Otras pueden presentar exceso de tensión, dificultad para relajarse, poca coordinación con la respiración o una estrategia inadecuada para manejar la presión durante la tos, la carga o el ejercicio.
Por eso una misma indicación no corresponde a todas las personas. Repetir contracciones sin conocer el estado inicial puede no responder a la causa funcional del problema.
La evaluación observa más que un músculo.
En RMT relacionamos el suelo pélvico con la respiración, la postura, la presión y el movimiento. También consideramos la historia clínica, los síntomas, las actividades que los modifican y los objetivos de cada paciente.
La primera evaluación de suelo pélvico es externa. Se explican las pruebas antes de realizarlas y la persona puede detener o modificar cualquier procedimiento.
Cuándo solicitar una evaluación.
Vale la pena evaluar un síntoma cuando afecta tu vida, limita una actividad o persiste. Que algo sea frecuente no significa que debas asumirlo como normal.
Este contenido es educativo y no sustituye una evaluación individual. Para solicitar orientación, escribe a RMT por WhatsApp.

Comentarios